Ya necesitaba días como hoy, de
apaciguamiento, de resignarme
y dejar que todo tome su
curso, de no agobiarme con nada.
No me voy a dejar arrastrar por
mis propios pensamientos,
no voy a dejar que me acechen
demonios ajenos. Los míos son
suficientes, con ellos
vivo, a ellos los seguiré abrazando hasta el final.
Tengo la boca seca, me hacen
falta unos besos, tus besos,
los de siempre, los del balcón,
de vino, cigarrillos y The New Raemon.
Ya aprendí a sobrellevar el
insomnio.
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