agosto 29, 2018

Noche de miércoles


Que amarre su lengua con la mía, huérfanas de movimiento,
con su particularidad, con mi inquietud. Que bailen juntas,
se reconozcan, se ahoguen en saliva y se salven mutuamente. 

Hoy dormiré tranquila, con sed de ti, pero tranquila. 

Ya no me atraen los insomnios, ya me agoté de pretender. 

Azul de tierra en tí


Parece mar, el cielo
donde me he recostado a soñarte?

Si vieras mi mirada,
como un ave, cazando horizontes y estrellas.

El universo es mío desde que tú te hiciste
techo de mariposas para mi corazón.

Es tan azul el aire cuando mueves tus alas,
que el vuelo nace eterno en repetida ola sin cansancio.

No sé si en ola o nube abrirme la ternura
para rodarme al sueño donde duermes.

Es tan callado el viento,
que he podido lograrte entre los ecos.

¿Soy toda claridad para estrecharte?

Te he visto con los ojos vivos
como los ojos abiertos de los bosques,
figurándome en risas y quebradas nadando hasta el océano.

Te he recogido en huellas de canciones marinas
donde una vez dejaste corazones de agua enamorados.

¿Te he sacado del tiempo?

¡Cómo te he levantado en un lirio de luz
que floreció mi mano al recordarte!

¿Por qué me corre el mar?
¿Tú eres vivo universo contestándome?

- Julia de Burgos

agosto 26, 2018

Julia de Burgos



Se ha muerto la tiniebla en mis pupilas, 
desde que hallé tu corazón 
en la ventana de mi rostro enfermo. 

¡Oh pájaro de amor, 
que trinas hondo, como un clarín total y solitario, 
en la voz de mi pecho! 
No hay abandono... 
ni habrá miedo jamás en mi sonrisa. 

¡Oh pájaro de amor, 
que vas nadando cielo en mi tristeza...! 
Más allá de tus ojos 
mis crepúsculos sueñan con bañarse en tus luces... 

¿Es azul el misterio? 

Asomada en mí misma contemplando mi rescate, 

que me vuelve a la vida en tu destello...