Reconozco, no le tenía fe al mes de mayo, no como abril, influenciada por Silvio y otras tonterías lo esperaba con ansias. Mayo, aunque sólo lleva diez días ya va arrastrando sensaciones ocultas que prefiero ignorar y hacer como que no pasa nada. Carla Morrison sigue en mi cabeza, sonrío cuando la escucho, siento que me lee el espíritu, cursi, exagerada, dulce, libre y melancólica A penas comienza el mes y ya me estoy tatuando palabras prohibidas en mi frente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario