mayo 28, 2012

Los días no vividos


No me fío de la tranquilidad de mis latidos, quietud de mis manos. Me da más miedo no temer, que el mismo miedo. ¿Por qué, de pronto, tanto apaciguamiento?. 

febrero 17, 2012

Voy a romper tus ventanas

Hay cosas que nunca se superan, hay cosas que se superan y luego vuelven, más fuertes que nunca, justo en el momento no indicado, como remolinos. Hoy siento adentro dardos, como Zahara.

Mirarte de frente.
Admito en voz alta
que no pocas veces he sido tentado
en coger mi esperanza
y lanzarla sin más a la fosa común
donde yacen los sueños
que nos diferencian.

Tal vez ¿has pensado en renunciar?

Yo aún no.